BAOS
Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao

LO QUE HAN DICHO

Periódico digital Galicia Suroeste, 12 de agosto de 2010
Gran éxito de la Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao en Galicia

Magnífico concierto el que ofreció, en el Auditorio de San Bieito, la Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao, dirigida por Amagoia Loroño. Cerca de seiscientas personas aplaudieron, y con entusiasmo, en la tarde noche del sábado día 7 de agosto cada una de las interpretaciones del repertorio que ofreció esta formación en A Guarda, y en alguna de ellas el público quiso ser también protagonista acompañando con palmas determinados fragmentos de temas bien conocidos como "Les Touréadors", de la ópera Carmen de G. Bizet.

Una mujer imitaba, en las bancadas, dirigir la orquesta, y otros se movían al ritmo del pasodoble "Puenteareas", de R. Soutullo y todos, tras el programa pidieron otra, y luego otra. El público, puesto en pie, despidió a la Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao. Y entre ese público, profesores de acordeón, como José Luis Lorenzo Rodríguez, fundador y director del Grupo de Acordeones Mascarenhas; el músico Iván Fernández, de la Banda de Música de Mougás; José Luis Rodríguez, que formó parte del conjunto "Los Bambinos", o el joven acordeonista, Iván Rodríguez, sólo por citar a algunos de los que, junto con las autoridades locales, acudieron a este encuentro con la música de acordeón.

La Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao, realiza cada año, y desde 1997, conciertos en Galicia, habiendo realizado ya más de sesenta. En esta ocasión estuvieron en A Guarda. Antes, en el Área Panorámica de Tui, el día 5 de agosto, cuyo teatro estuvo abarrotado.. El día 6 de agosto, la Orquesta de Acordeones visitó Riveira, en la Plaza del Concello ante más de mil personas, y el día 8 acogió a esta formación la Praza Granxa-Campelo, de Poio.

El tirón y entusiasmo que provoca la orquesta ha hecho que sus conciertos estivales se hayan convertido en un clásico imprescindible en la programación de verano de Caixanova.

      
Diario de Burgos, 14 de diciembre de 2009
La Sinfónica de Acordeones de Bilbao logra el deleite

Las posibilidades de un instrumento como el acordeón que domina, potencia y difunde con excelentes resultados la Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao hizo disfrutar al público burgalés. El amor por la música que transmiten se logra por la maestría en la dirección de Amagoia Loroño que eleva la categoría del acordeón en concierto.

Miguel Ángel Valdivielso

ELPAIS.com, 17 de septiembre de 2008
Josu Loroño, maestro del acordeón. Fundó la Orquesta Sinfónica de ese instrumento en Bilbao

Centenares de músicos de Vizcaya le recordarán siempre que desplieguen el fuelle de sus acordeones y den las primeras notas. El maestro Josu Loroño, fundador de la Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao y profesor de varias generaciones de músicos, falleció el pasado sábado 13 de septiembre, después de una penosa y larga enfermedad.

Nacido en Larrabetzu, Vizcaya el año 1929, desarrolló toda su vida artística y profesional en Bilbao, donde cursó sus estudios de piano, armonía y composición en el Conservatorio Juan Crisóstomo de Arriaga, donde fue profesor de Armonía.

Su pasión por el acordeón comenzó en la década de los cincuenta. Era un instrumento poco conocido entonces y más ligado a la música popular que a la sinfónica. Sin embargo, gracias a sus largas investigaciones, el 22 de noviembre de 1963 estrenó la Orquesta Sinfónica de Acordeones, convirtiendo a partir de ahí su gran sueño en realidad, e interpretando con su orquesta las obras de los grandes maestros de la música. Desde los clásicos como Mozart. Beethoven, Rossini, Chaikovski, Verdi, Schubert, Bizet, Strauss, pasando por distintos géneros y estilos muy diferentes, hasta zarzuela, música francesa, popular y sinfónica vasca -Guridi, Sorozábal- siempre con su característica tímbrica original, logrando un sonido exclusivo y diferente, pasando a ser la gran referencia en el mundo del acordeón.

Él elevó la proyección del instrumento a lo más alto de la música culta y ofreció centenares de conciertos en España, Alemania, Francia y Polonia.

Hombre y artista de fuerte carácter e independencia, gran amante de su pueblo y defensor de su idioma, el euskera, siempre se consideró un idealista, enamorado del siglo XIX. Idealista pero a la vez un trabajador infatigable que no dejaba nada al azar, y consideraba que la inspiración, a la que atribuía sólo un 10% del éxito, sólo llegaba cuando uno se encontraba trabajando.

En el año 1980 le fue concedida la dispensa de titulación para la enseñanza del acordeón superior por el Ministerio de Educación. Apenas ocho años después, Josu Loroño fue homenajeado por la Diputación Foral de Vizcaya. En el año 1998, el Ayuntamiento de Bilbao le rindió otro homenaje por su trayectoria artística en la Villa de Bilbao.


Pedro Gorospe
El Correo, 20 de diciembre de 2007
La Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao llena el Teatro Arriaga en un memorable Concierto de Navidad

La batuta de Amagoia Loroño ha dado entrada a las próximas fiestas navideñas desde el escenario del Teatro Arriaga, en un concierto vibrante y repleto de espectadores que han acudido un año más a esta habitual cita, patrocinada por la Fundación BBK.

La brillante interpretación de estos virtuosos del acordeón ha recreado el ceremonial de las fiestas navideñas a través de una selección de obras tradicionales de la gran música europea, en su mayoría de los compositores J. Strauss y J. Brahms, para finalizar con una selección de Melodías Navideñas, entre las que se asomaban los Ator... Ator... o el Mesias Sarritan, tan nuestros.

El concierto no podía concluir sin la célebre Marcha Radestzky, imprescindible en estos eventos musicales navideños, y en la que el público participó activamente.

La ambientación, y la cuidada escenografía de la formación se han combinado a la perfección con el magnífico entorno del Teatro Arriaga para conseguir un efecto espectacular y una calurosa acogida del público; un cariño que la Sinfónica de Acordeones de Bilbao recibe con renovado orgullo desde que fue nombrada "Ilustre Bilbaíno", por el alcalde del Exmo. Ayuntamiento de La Villa, don Iñaki Azkuna, y que considera como el mejor regalo navideño.
DEIA, 6 de noviembre de 2007
El callejón de las botxerías

Vista en formación y en pleno vendaval, una orquesta de acordeones asemeja a un barco en medio de la tempestad. El vaivén de los acordeonistas, el viento sonoro que extraen de la panza de sus instrumentos, evocan la figura de un bergantín en lucha contra los elementos de la naturaleza. Es un espectáculo visual digno de admiración, más allá de las inquietudes musicales de cada cual.

Todo este fenómeno pudo contemplarse ayer en el Palacio Euskalduna, durante el concierto de la Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao que, de la mano de Amagoia Loroño, sonó como si el aliento de los grandes compositores abombase, con su soplo, los fuelles de cada acordeón. El concierto, titulado De Norte a Sur Y... de Este a Oeste sirvió para la grabación de un nuevo disco y contó con el amparo del Grupo Nervión, donde Tele Bilbao y Radio Nervión son rey y reina. La orquesta, fundada en 1963 por el maestro Josu Loroño, ha crecido con el transcurrir de los años hasta el punto de que hoy en día puede considerarse como uno de los patrimonios culturales de la villa más sobresalientes. No en vano, en 2005, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, ayer presente en el concierto, le concedió la honrosa distinción de Ilustre Bilbaino, después de constatarse que han dejado huella allá por donde han pasado.

Vestidos ellos de oscuro y ellas con faldas de raso de vivos colores, la puesta en escena de la Orquesta, empujada por los hilos invisibles que van del alma candente de Amagoia a cada atril, resultó sorprendente. El concierto comenzó vibrante con el Preludio del 2º acto de El Caserío, la inmortal zarzuela del maestro Jesús Guridi. Para entonces, el patio de butacas del auditorio del Palacio Euskalduna ya presentaba su aspecto primaveral de las grandes noches: reventón. Entre los presentes puede destacarse la presencia de Enrique Campos, uno de los grandes motores del grupo de comunicación que dirigía, entre bambalinas, el espectáculo. No fue el único, claro está. A la cita también acudieron, Txema Oleaga, Francisco Pontes, Beatriz Marcos, Luis Hermosa, Javier Ortega, Itxaso Mendizabal, Ángel Argote, Itxaso Marín, Yolanda Madariaga, Juan Antonio Ruiz, Francisco Mendiola, el melómano incurable Alfonso Carlos Sainz Valdivielso, quien llegó acompañado por Marisa Bernuy, Rafael Ugarte, Gonzalo Menchaca, María Jesús González-Pinto, Begoña Urrutia, Fernando Mendibelzua, Javier Aranguren, el veterinario Francisco Dehesa, Pablo Muñoz, Jon Sustatxa, Miguel Ángel Saberria, Carmen Redondo, Nazario Mendibil, Avelina Iglesias, Goio Urrutikoetxea, Cristina Muguruza, Ignacio Aldekoa, María del Carmen García, Xabier Ortuondo, Venancio Goikoetxea, quien recordaba las verbenas vividas a la lumbre de los fuegos de verano mientras un acordeón “alegraba la tarde y nos llevaba hasta la noche, cuando encontrábamos el valor suficiente para pedir baile”, Karmele Arakistain, Gloria Santamaría, Ainhoa Sánchez, Félix Orueta y un sinfín de nombres propios que acudieron al reclamo de la buena música.

Con paso apresurado por las estrecheces del reloj llegó, por ejemplo, el doctor Luis Alciturri, acompañado por sus hijos Javier y Anne, esta última aprendiz de gran maestra del acordeonismo. Pudieron fijarse en la figura de Asier Loroño, una suerte de solista dentro de la Orquesta Sinfónica. También aceleraron en los últimos metros Mari Carmen Ortiz, Julen Zelaieta, Gontzal Arrospide, Ignacio Mendiguren, David Escalza, quien llegó acompañado de su pareja, Itziar Olmos, para bajar la media de edad del auditorio de modo considerable, con perdón de los presentes, Daniel Gutiérrez, José Ignacio Peláez, Beñat Olabarria, Javier Feijoó, Anne Suárez, Amaia Satrustegi, María Teresa Manzano, Miren Josune Artetxe, Kepa Arriola, Francisco Javier Hernández, Esther Larrinaga, Carmen Larrañaga, Benito Garay y así hasta acercarse el infinito.

Las obras del programa de mano fueron arregladas para la Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao por las propias manos de Amagoia y, a tenor de los resultados, el remiendo fue todo un éxito. Desde el zortziko Maitetxu Mía a la canción gallega Negra Sombra, pasando por el pasodoble Club Cocherito, la ensalada madrileña de Don Manolito o el arrebato final del pasacalle La Calesera, del maestro Fernando Alonso –nota aclaratoria para los más jóvenes: hubo un compositor con tal nombre antes que el piloto de Fórmula Uno...–, todo resultó sobresaliente durante una hora y media que los presentes tardarán en olvidar.


Jon Mujika